
PUEBLO NUEVO
El cauce de los arroyos: Santiago, Aguas Claras y La Arena continúan causando estragos en distintas poblaciones rurales del municipio de Pueblo Nuevo. El desbordamiento de los mismo ha generado inundaciones, así como afectaciones en viviendas y cultivos de pan coger.
El día lunes festivo 12 de octubre, una creciente súbita provocó erosión en jurisdicción del sector Incora, lo cual puso en riesgo varias viviendas que se encuentran cerca por donde pasa un arroyo en esa zona. Además de eso están en riesgo otras poblaciones como El Palmar, Cabaná y La Esperanza.
Por su parte habitantes del Corregimiento La Magdalena, informaron que el arroyo Santiago; ubicado en la zona limítrofe entre Pueblo Nuevo y Sahagún aumentó considerable su caudal y temen que las poblaciones vecinas como Santiago Abajo pueda sufrir afectaciones debido al aumento del caudal de las aguas.
Entre tanto, habitantes de la vereda Gato Ripiao, reportaron mediante imágenes, las inundaciones que han tenido en esa zona como consecuencia de las lluvias producidas en la mañana del pasado lunes.
Por su parte el arroyo La Arena tiene en riesgo comunidades como Arroyo Arena, La Florida, Aguas Vivas y El Contento.
Finalmente, el arroyo Aguas Claras tiene en riesgo el sector Aguas Claras y comunidades como Buenos Aires, La Nevera, el corregimiento de Arroyo Arena y el puente de Aguas Claras; en vía a El Poblado.
Las familias afectadas hacen un llamado urgente a las autoridades competentes para que realicen una visita e inspeccionen la zona. Es fundamental que se evalúe la situación y se determinen las posibles ayudas para las familias afectadas.
También se inundó San José de Uré
Cabe indicar que el pasado 10 de octubre tras el desbordamiento de quebrada Uré en gran parte de la zona urbana del municipio de San José de Uré y el corregimiento Doradas se inundaron.
Tras lo ocurrido, el gobernador de Córdoba, Erasmo Zuleta, informó de manera preliminar que “tenemos un reporte preliminar de 20 viviendas afectadas en la cabecera municipal y 10 en la zona rural, y cerca de 80 personas damnificadas. Gracias a Dios no se registran pérdidas de vidas humanas ni de animales. Nuestra prioridad es brindarles atención a las familias damnificadas”.
