
RIOHACHA
Durante años, alrededor de Naín Andrés Pérez Toncel circularon historias de supuestas protecciones espirituales. En las primeras horas del viernes 4 de septiembre, el mito se encontró con la inteligencia policial.
En las calurosas calles de La Guajira, donde el sol quema sin piedad, las historias al mejor estilo del mundo de “Macondo” de Gabriel García Márquez, suelen viajar más rápido que los carros y los rumores pueden sobrevivir generaciones. Allí en medio de las creencias guajiras se construyó una historia alrededor de Naín Andrés Pérez Toncel, alias ‘Bendito Menor’, que se convirtió en una leyenda.
No era solamente la historia de un hombre perseguido por las autoridades. Era, además, la de alguien a quien algunos atribuían secretos, rezos y supuestas protecciones espirituales. Se hablaba de altares, de entierros, rezos y aseguranzas que garantizarían la protección a uno de los hombres más buscados de La Guajira. Allí en medio del calor y del desierto crecieron narraciones qué sobrepasaban la realidad y recorrían los caminos mágicos y extraños de las creencias tradicionales paranormales.
Una de ellas era ‘la Varita’, un ritual al que, dentro de esas creencias populares, se le atribuía la capacidad de mantenerlo oculto de quienes lo buscaban. En las versiones que circularon por la región, hasta el palo de una escoba podía convertirse en un escondite imposible de descubrir.
También se mencionaban los llamados “niños en cruz”, junto con otras prácticas de carácter esotérico que fueron alimentando el misterio alrededor de su figura.
Así, mientras las autoridades seguían su rastro, en las conversaciones de la gente crecía otra historia: la de un hombre que parecía saber cómo desaparecer.
La madrugada en la que terminó ese misterio
Pero la madrugada del viernes 4 de septiembre no tuvo espacio para leyendas. Después de varios días de labores de inteligencia, unidades especiales de la Policía Nacional y detectives de la Dijín llegaron hasta una vivienda del barrio Los Olivos, en Riohacha, en inmediaciones del aeropuerto Almirante Padilla. Allí, según la información preliminar entregada por las autoridades, se encontraba escondido ‘Bendito Menor’ junto con varias personas. Lo que siguió fueron disparos y el desenlace del operativo.
Pérez Toncel murió en el procedimiento, al igual que tres personas que permanecían junto a él, de acuerdo con los reportes conocidos hasta ahora.
La escena fue muy distinta a las historias que durante años habían acompañado su nombre. No hubo misterio capaz de ocultar la vivienda ni protección que pudiera impedir que los investigadores llegaran hasta ella.
Del mito a la realidad
Con el amanecer, la capital de La Guajira comenzó a dejar atrás una de esas historias que durante años habían circulado entre sus habitantes. Los rezos quedaron en los relatos. Los altares, en las creencias. Los secretos, en la memoria de quienes los contaron. Y el hombre que, según algunas versiones populares, podía desaparecer detrás de una escoba terminó siendo localizado por una operación de inteligencia.
Porque las leyendas pueden crecer en la oscuridad, pero también llega el día en que tienen que enfrentarse a la realidad. Y aquella madrugada, en una casa de Los Olivos, la realidad encontró al ‘Bendito Menor’.
Cuerpos del ‘Bendito menor’, ‘La Bebecita’ y otros dos abatidos, listos para ser entregados: Medicina Legal
El Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Barranquilla informó a través de un comunicado que se encuentran disponibles para la entrega los cuerpos de Naín Andrés Pérez Toncel, alias ‘Bendito Menor’, Rosa Angélica Tarazona, alias ‘La Bebecita’, alias ‘El tío’ y alias ‘Casiloco’.
Los familiares de los cuatro dados de baja en un operativo de la DIJIN de la Policía deberán acercarse a la morgue para el retiro de los cuerpos.
Pérez Toncel, de 27 años y oriundo de Agustín Codazzi, Cesar, llevaba seis años vinculado a actividades criminales, según la Dijín, y habría iniciado su trayectoria delictiva en Santa Marta. De acuerdo con el informe policial, en 2024 ingresó al componente armado de la organización y fue incorporado a la subestructura Javier Cáceres. Allí comenzó transportando armas y municiones, pero posteriormente ascendió tras su presunta participación en homicidios selectivos y labores logísticas, hasta asumir el liderazgo del frente y funciones relacionadas con narcotráfico y las denominadas acciones de ‘limpieza social’.
Las autoridades le seguían la pista en 10 procesos investigativos por delitos como fabricación, tráfico y porte de armas de uso privativo de las Fuerzas Armadas, homicidio, concierto para delinquir y homicidio agravado con fines terroristas. Además, tenía cinco órdenes de captura vigentes. La Policía señaló que desde 2025 había ganado mayor notoriedad por su exposición en Instagram y TikTok, donde mostraba armas, lujos y poderío, al tiempo que participaba en acercamientos de diálogos sociojurídicos con el Gobierno nacional.
‘Los Lobos’, el Comando Especial que abatió al ‘Bendito Menor’

«Este Comando Especial de la Policía, ‘Los Lobos’, cuyo lema es «No hay refugio», fue el comando especializado que dio este gran golpe en la Operación Centinela de la Patria contra el narcoterrorista alias ‘Naín'», destacó el Presidente Abelardo De La Espriella, en un video publicado en sus redes sociales.
El operativo y la caída
Encender un teléfono celular y hacer una llamada. Estas dos acciones fueron las que habrían causado que las autoridades dieran con el paradero y abatieran a Naín Pérez Toncel, alias ‘Bendito menor’.
La inteligencia militar, la Policía Nacional y los agentes de la DEA habían ubicado por una fuente humana la zona en la que se movilizaba el cabecilla de las Autodefensas Conquistadores de la Sierra Nevada (ACSN).
No habían identificado el lugar exacto en el que estaba.
El punto que habría definido la operación fue que alias ‘Bendito menor’ encendió uno de sus celulares e hizo una llamada para desmentir una nota publicada por la revista Semana, la cual fue replicada por distintos medios en el país.
Este error de seguridad permitió georreferenciar la llamada telefónica de Pérez Toncel en el barrio Los Olivos, de Riohacha.
El ‘Bendito menor’ fue abatido en un operativo con más 30 de uniformados élite en la madrugada de este viernes, según confirmó el Presidente Abelardo De La Espriella.
¿Quién asumirá el mando de los hombres que permanecen dentro de la organización?
Entre los nombres que aparecen en el radar figura alias ‘Masacre’, señalado como uno de los hombres cercanos a Pérez Toncel y quien habría adquirido responsabilidades dentro de la estructura, particularmente en actividades relacionadas con sicariato y extorsión.
¿Quién es ‘Masacre’?
De acuerdo con la información conocida, ‘Masacre’ llevaría varios años dentro de la organización y conocería parte de las redes criminales construidas durante el periodo de liderazgo de Pérez Toncel.
Su presunta participación en labores de coordinación de sicarios y cobro de extorsiones lo convertiría en uno de los hombres que podrían tener mayor conocimiento sobre el funcionamiento operativo y financiero de la estructura.
Sin embargo, asumir el control no sería una tarea sencilla. La muerte del máximo cabecilla puede generar disputas internas, fracturas y movimientos entre los mandos medios, especialmente cuando existe un interés económico y territorial alrededor de las rentas ilegales.
Un vacío de poder
La salida de ‘Bendito Menor’ abre una etapa de incertidumbre para las ACSN. La organización tendría bajo su influencia a cerca de 200 hombres y manejaría diferentes rentas ilegales en zonas de La Guajira.
En ese escenario, el mando difícilmente permanecería vacante durante mucho tiempo. La estructura deberá definir quién cuenta con la confianza, experiencia y capacidad para mantener cohesionados a sus integrantes.
Es allí donde surge el nombre de ‘Masacre’, aunque su eventual designación como sucesor de ‘Bendito Menor’ no ha sido confirmada oficialmente.
El riesgo de una nueva disputa
El otro escenario que preocupa es que organizaciones rivales intenten aprovechar el vacío dejado por ‘Bendito Menor’.
Cualquier intento de expansión territorial podría traducirse en nuevos enfrentamientos y homicidios selectivos mientras las estructuras criminales intentan redefinir sus áreas de influencia.
Por eso, para las autoridades, la operación que terminó con la vida de Pérez Toncel podría ser apenas el comienzo de una nueva fase: identificar a quienes quedaron detrás de él y evitar que la organización se reconstruya bajo otro liderazgo.
Por ahora, ‘Masacre’ aparece como uno de los nombres que más suenan para ocupar ese espacio. Pero la verdadera respuesta estará en los movimientos que se produzcan dentro de las ACSN durante los próximos días.
