
BOGOTÁ
El presidente Gustavo Petro anunció que el Gobierno nacional se prepara para decretar nuevamente la Emergencia Económica, Social y Ambiental en los departamentos de Córdoba y Sucre, como respuesta a las graves afectaciones provocadas por las inundaciones que deja un frente frío en el Caribe colombiano. El fenómeno climático ha generado un escenario crítico en la región, con pérdidas humanas, daños materiales y una extensa área rural bajo el agua.
El anuncio fue hecho por el propio mandatario a través de un extenso mensaje publicado en su cuenta de X, en el que advirtió que la situación podría escalar a un nivel nacional. “Debo declarar de nuevo la Emergencia Económica Ambiental y Social en la región y puede extenderse al país”, señaló Petro, al tiempo que cuestionó las solicitudes de recorte presupuestal en medio del desastre: “desastre en Córdoba y Sucre y lo que nos exigen es recortar presupuestos: un suicidio”.

Las lluvias, calificadas por el Gobierno como sin precedentes, han dejado al menos 14 personas muertas, cerca de 50.000 familias afectadas y más de 35.000 hectáreas inundadas. De acuerdo con cifras oficiales, alrededor de 9.000 viviendas han resultado destruidas y unas 300.000 personas han sufrido impactos directos, especialmente en zonas rurales donde ya existían condiciones de vulnerabilidad e inseguridad alimentaria.
La emergencia ocurre mientras la Corte Constitucional mantiene suspendido el decreto de emergencia expedido por el Ejecutivo a finales del año pasado. La decisión del alto tribunal busca estudiar las demandas y los argumentos presentados por el Gobierno para acudir a esta figura excepcional, y dejó sin efecto los impuestos que habían sido incorporados en la norma.
Lluvias extremas y crisis climática en el Caribe
Durante una sesión del Consejo Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres, el presidente Petro explicó que el evento está asociado a la crisis climática global, que ha incrementado la intensidad y la frecuencia de fenómenos extremos. Según el mandatario, se trata de un hecho imprevisible que desbordó la capacidad de respuesta local y regional, agravando una situación que ya era compleja en varios municipios de Córdoba y Sucre.
El jefe de Estado también advirtió que en los próximos días se espera el ingreso de un segundo frente frío, lo que podría empeorar las condiciones actuales y ampliar la emergencia a otras zonas del norte del país.

Medidas del Gobierno y llamado a la Corte Constitucional
Petro atribuyó parte de la magnitud del desastre al manejo de los embalses, con énfasis en el de Urrá, y anunció acciones inmediatas con apoyo del Ejército Nacional. Entre ellas, la intervención de diques que obstaculizan el flujo natural del agua y la recuperación de ciénagas y caños que han sido ocupados de forma irregular.
Además, solicitó a la Superintendencia de Servicios Públicos revisar los niveles de los embalses y evaluar posibles sanciones, y pidió explicaciones al operador del sistema eléctrico por el comportamiento de las tarifas de energía en medio de la actual coyuntura climática.
Finalmente, el presidente reiteró su llamado a la Corte Constitucional para que levante la suspensión del decreto de emergencia, argumentando que se requiere una respuesta inmediata para atender las consecuencias humanitarias, ambientales y económicas que deja la temporada de lluvias en Córdoba y Sucre.
