
REGIÓN
Los niveles del río San Jorge están descendiendo, pero la emergencia humanitaria aumenta y con tono de resignación los damnificados aseguran que están en manos de Dios y la naturaleza.
Buena parte de los damnificados de los municipios de La Apartada y Buenavista, levantaron cambuches sobre la vieja vía que conecta a esas dos poblaciones del sur de Córdoba.
Hay familias que no alcanzaron a poner a salvo sus enseres. Sus casas están atrapadas por el agua y ahora esperan la ayuda del Estado.
Reconocen que estar con vida les da esperanza para volver a levantarse de esta dura tragedia que golpea al departamento de Córdoba.
